No me extrañes, mi mente está en todos lados.
Dame tu mano, cada vez más arriba, cada vez más cierta. No me tengas miedo. El arcoiris es tan limitado que debo inventar nuevos colores que concilien la libertad con la paz.
Alcohol que embriaga e invita. Bailes que seducen y transforman. Giramos y mezclamos nuestras esencias en eterna adicción. Música infinita, música infinita.
Mi cuerpo se confunde con tu vapor de agua, mi ropa y mi cabello se humedecen y mi mirada te pide solo un baile más.
Si un día ya no me ves danzando aquí, sabes que estaré corriendo hacia allá, sí, allá donde todo es real e irreal al mismo tiempo.