- ¿Cómo
pudiste hacer eso?- le dijo Esteban a Diego- ¡Yo te consideraba mi amigo!
Diego no dijo nada. Antonia repuso:
- Yo no
soporté que la Marcela te estuviera haciendo daño, Esteban...
- ¡¿Que yo
le hice daño?!- gritó Marcela.
- ¡Obvio!
¿Me vas a negar que te pusiste a pololear con él para sacarle celos al Diego?
- ¡Eso no es verdad!
Entonces, habló Diego:
- Es que
tú también- le dijo a Marcela- le haces caso a la Antonia en todo lo que dice.
¡Eres tan idiota que no te das cuenta de nada!
- ¡Un
momento! ¡No vas a insultar a la Marce, Diego!- dijo Esteban.
-
¡Tú cállate!- le gritó Diego- ¡Que también andas por las mismas!
Entonces, Esteban le pegó un combo.
- ¡No!
¡Esperen!- dijo Marcela.
Diego se lo devolvió. Y así, no
paraban. Marcela trataba en vano de calmarlos. Antonia se fue corriendo. Salió
de la casa el padre de Esteban, quien pudo parar la pelea.
- ¿¡Qué
pasa aquí?! ¡Pero! ¿Qué les pasa a ustedes dos, ah?
A Diego le sangraba la nariz
horriblemente. Marcela entró con Esteban y su padre a la casa.
-
¡Marcela!- la llamó Diego- ¡Escúchame! ¡Tengo que hablar contigo!
Pero ella lo ignoró. Diego decidió volver
a la casa. Carola estaba barriendo afuera cuando lo vio.
- ¡Diego!-
gritó ella- ¿Qué pasó?
- Me
agarré a combos con el Esteban - respondió él tranquilamente.
- ¿Estás
loco? Ven... ¡Mira cómo vienes y cómo dejaste tu camisa! ¿La Marce?
- ¡Se
quedó con ese imbécil!
Carola entró con su primo y le ayudó
a limpiarse las heridas. Quería preguntarle muchas cosas...
- ¿Qué
pasó, Diego?- habló ella por fin.
- Pasó que
el Esteban me odia... la Marcela me odia... – contestó él cambiándose la camisa.
- ¿Fuiste
a pedir disculpas?
-
¡Disculpas! ¡Quería hablar con tu amiguita y me llegaron como 80 combos!
Carola se cruzó de brazos.
- ¿Tuviste
algo que ver con la Antonia, no? ¡Ay, Diego! ¡Te conozco tanto!
- Si me
conocieras tanto, sabrías por qué hice lo que hice y no fue porque odio a la
Marcela.
- Claro
que sé por qué lo hiciste, primito- sonrió Carola.- ¿El Esteban supo algo?
- Le dije
que la Antonia tuvo harto que ver también.
- ¿No
dijiste más?
- ¿Más?
¿Qué más?
Diego miró a Carola y ella también a
él. Carola sonrió.
- Diego,
tienes que hablar con la Marce... tiene que saber lo que le quieres decir... No
te preocupes, yo te voy a ayudar.
Él dijo después sonriendo:
- Sí... en verdad me conoces
mucho, Carola.