14 julio 2010

Capítulo XXV


Juan Pablo fue a ver al otro día a Diego. Subió a su habitación. Diego estaba de pie en un rincón dando golpecitos a la pared con su cabeza... Al ver esto, a Juan Pablo le causó gracia al principio, pero luego dijo:
- ¡Hombre! ¡Ya, córtala que vas a acabar con las pocas neuronas que te quedan!
- ¡...No las necesito!
- ¿Qué pasa ahora?
- ¿Qué pasa?- sonrió Diego irónicamente - ¿Qué pasa?
- ¿Has hablado con la Marcela?
- ¿Marcela? ¿Qué es eso? ¿Se come?
- ¡Diego! Tú sabes de quién estoy hablando y no te hagas el tonto.
- La Marcela no existe para mí, ¿está bien?

Diego se recostó en su cama. Juan Pablo se sentó en una silla y observó los cassettes.
- ¡Vaya! Pero, ¿qué les pasó a estos pobres cassettes...? ¡Pareciera que los hubieran azotado contra la muralla! Conociéndote, Diego... eso fue lo que pasó... ¿o no?
-...Sí, es que estaba practicando tenis. ¿Vamos a salir hoy en la noche?
- No sé... cada uno está por su lado. El Esteban tiene una cara de funeral del porte de un buque y no quiere saber de nada, el Ignacio también ha estado distante con el Ricardo, el Alejandro está cada vez más amigo del dúo dinámico del Felipe y el Cristian... y por tu parte, estás cada vez más fallado. ¡Qué me queda a mí!
- No te hagas la víctima, Juan Pablo, que no está metido en ningún problema.
- Ahora sí, y en el tuyo.
- Yo no tengo problemas: ¡Soy feliz como una lombriz!
- ¿Qué piensas hacer con la Marcela?
- ¿Qué Marcela?
- ¡Diego, es en serio!

En ese momento, se abrió la puerta y entró Marcela. Le tiró un cojín a Diego en plena cara y, entre risitas, se fue cerrando la puerta.
- ¿Y quién fue ésa? ¿La Pamela Anderson...?
Diego aún tenía el cojín sobre la cara.
- Esa niñita está buscando que me enoje de verdad y...
- Tienes que hablar con “esa niñita”... - lo interrumpió Juan Pablo.
Diego se paró y se paseó por la pieza diciendo:
- ¿Y qué quieres que le diga? “Oye, te amo, eres la mujer de mi vida... ¿Casémonos?” ¿Eso quieres que le diga?
- Diego, tú sabes mejor que nadie que se te está acabando el tiempo. En primer lugar, el verano se acabará pronto, en segundo lugar, ella volverá a la ciudad; en tercer lugar, la Antonia no tarda en hacer algo raro y en cuar...
- Juan Pablo... - interrumpió Diego.
- ¡No, espérate! Y en cuarto lugar, cuando la Marce vuelva a su casa, quizá conozca a alguien que va a encontrar muy simpático, se va a enamorar de él y se va a olvidar de que existes...
- ¡¡No!!
- ¿Viste? De sólo pensarlo, te da escalofríos.
-¡No! Juan Pablo- dijo Diego lentamente- Estoy esperando que este verano se acabe pronto... que ella se vaya y así yo vuelva a odiarla... otra vez... ¿Está bien?

Juan Pablo dijo después de un largo silencio:
- ¿Estuviste mucho rato golpeándote la cabeza...? Parece que no te quedó ninguna neurona, Diego.


23 junio 2010

Flashback


Miras al cielo instintivamente por enésima vez, aunque en realidad no te preocupan esas nubes amenazantes. Caminas lento, con las manos en los bolsillos de tu abrigo, tarareando esa canción rockera que escuchas en tu viejo mp3 y que tanto te gusta. Vas pisando las hojas secas, pero la humedad del ambiente no te permite hacerlas crujir.


- Te voy a extrañar.

Caen las primeras gotas de lluvia y respiras hondo. Te encanta el olor a tierra mojada. No conoces el porqué de esa sensación de bienestar que de pronto te embarga, sólo tienes la total certeza de que estás justo en el lugar correcto, en el momento preciso.

- Podríamos ir a la playa el próximo verano.
- Gracias por tu carta. Está muy linda.
- Claro, siempre es culpa mía.
- Me gustas.
- ¿Estudiemos juntos para la prueba?
- Es que... es mi cumpleaños y ni siquiera se acordó.

Llueve cada vez más fuerte y tu ropa está completamente empapada. Te detienes y, cerrando los ojos, levantas la cabeza y extiendes los brazos, como queriendo sentir cada una de esas infinitas gotas sobre tu piel.

- Pucha, no tengo plata para el almuerzo.
- ¿Estás bien? Estás pálida.
- Mamá, ¿cuánto falta para Navidad?
- Me siento tan sola...
- ¡Felicitaciones! ¡Volviste a obtener el primer lugar!
- Siempre voy a estar contigo.
- ¿Por qué no lloraste? ¿Acaso no te dio pena?
- Eres hermosa.
- Estoy atrasada otra vez, ¡perdón!
- Hola. También estás en este curso, ¿verdad?
- Tú puedes. ¡Tú siempre puedes!


Abres los ojos y, aún con los brazos extendidos y el rostro hacia el cielo, sonríes. Es una sonrisa amplia y sincera.
No es que lo tengas todo en la vida, sino que te has deshecho de aquello que en realidad nunca necesitaste.



23 mayo 2010

Límites


No sé por qué la gente disfruta estableciéndose límites. Como si fuera agradable ir por la vida haciendo cosas "por cumplir", "porque así es la vida", "porque así se debe hacer". Me encantaría poder detener mi mundo y percibir cada detalle, cada gesto, cada color, cada matiz. Quisiera poder observar todo el universo de posibilidades en las que puedo actuar, crear, existir...

¿De dónde saca "cierta gente" la idea de que sus convicciones, sus ideas, su forma de ver el mundo ES LA CORRECTA? ¿Cuál es la prueba IRREFUTABLE de que aquél irá al "cielo" y el otro al "infierno"? ¡¿Quién les dio el DERECHO de decir que ellos "están bien" y de condenar a los que "están mal"?!

Es que creo que muy pocos entienden que nosotros mismos hemos puesto una venda en nuestros ojos.
Que hacer lo que hace la mayoría no te hace normal, ni más lindo, ni más bueno.
Que si mi Dios no es el tuyo no significa que yo esté mal y que tú estés bien, ni viceversa.
Que se nos acaba el tiempo y la energía en asuntos no importantes.
Que tener convicciones, cumplir nuestros sueños, tener metas y luchar por alcanzarlas, es sentir con plenitud lo que es estar vivo. Qué lindo se siente!



Que para mí no hay límites... que para mí no hay límites.



[Imagen del río Neckar, Heidelberg, Alemania]

27 abril 2010

Ciclo en línea recta


...Y muchas veces, cuando me detenía en el camino para descansar, no veía a nadie a mi lado.

- ¿Te das cuenta de que ellos sólo aparecen cuando estás bien o tienes algo que ofrecerles?
- Ya no quiero frases repetidas.
- ¿Acaso no miras hacia atrás?

El camino es largo y está lleno de muros de ladrillo. Por suerte, traigo [casi] siempre mis zapatillas escaladoras.

- La vida da muchas vueltas. Cuando comience de nuevo el ciclo, yo ya estaré demasiado lejos.
- Nadie puede detenerte, los sueños existen para hacerlos realidad.

El camino es largo y ahora está lleno de gente, pero sólo tú sostienes mi mano. Me doy cuenta que me encanta caminar contigo, mientras ellos otra vez desaparecen.
A veces volamos hacia lugares lejanos, chocamos contra un cielo de cartón y nos divertimos entre bailes y risas. Estoy enamorada de tu risa.

El camino es largo y sigo soñando...

[...]

- Claro que miro hacia atrás, pero más me gusta mirar hacia adelante.
- Y cuando miras hacia atrás, ¿qué ves?
- Una muralla gigante.
- Genial!

19 abril 2010

Sonrisas


Die Zeit vergeht, ja, aber es gibt noch Dinge, die sie nicht kontrollieren kann. Und obwohl sie weiß, dass es nicht gut ist, in der Vergangenheit zu leben, fühlt sie sich manchmal wie ein 8-jähriges Kind... und sie weint wie es so wäre.

- Es ist nicht fair!

Vielleicht weint sie vergangene Tränen. Sie ist nicht ein trauriges Mädchen, aber wenn sie weint, weint sie mit Traurigkeit, mit echter Traurigkeit.

Das passiert fast nie... aber es wird erst verschwinden, wenn das Kind endlich zu weinen aufhören kann.